sábado, 12 de enero de 2008

Video arte: imágenes ¿con sentido?


La pintura, la escultura, el teatro... tardaron siglos en aceptar nuevas maneras de expresión en las que no cuenta tanto la técnica como la idea u otras en las que sólo cuenta la técnica y carecen de idea alguna. Parece que fue la llegada de la fotografía y, más tarde, la de la imagen en movimiento, un método de registro de la realidad insuperablemente fidedigno, lo que impulsó al resto de disciplinas artísticas a despegarse de la representación más o menos fiel del mundo y a partir en busca de formas completamente nuevas, originales e inexploradas. Así, surgió el arte abstracto mientras que el cine y la fotografía tanteaban el realismo como llevaban haciendo el resto de disciplinas desde sus comienzos.

Sin embargo, la propia naturaleza tecnológica del cine y la fotografía, que permite, apretando un botón, la inmortlización de imágenes en un tiempo insignificante, impulsó rapidísimamente la apertura del celuloide a los usos y formas de expresión que, por aquel entonces, habían sido recientemente descubiertas por el resto de artistas. De esta manera, entre los años 60 y 70, surgió el videoarte, una línea de realización de material audiovisual con un objetivo puramente artístico. Podemos reconocer una característica común a todos las obras realizadas desde entonces y es que rompen de lleno con la estructura realista y narrativa que impregnaba todos los contenidos anteriores.

Los videoartistas, cuyos trabajos no hay que confundir con el cine experimental, hacen uso de todos los instrumentos analógicos y digitales de los que disponen, para crear una imagen en movimiento, que no tiene como objetivo plasmar la realidad o crear un mundo fantástico que parezca real, sino ser concebidas artísticamente y transmitir armonía entre sus partes y, en algunos casos, un significado implícito. La definición que da Rosa Díaz García en El videoarte en el País Vasco de videoarte es la siguiente:
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Se entiende por Videoarte toda aquella obra en la que total o parcialmente se da la utilización de la tecnología vídeo, bien sea en formato electromagnético o digital, y donde la creación audiovisual presenta una intencionalidad claramente artística. Entendiendo por intención artística toda aquella que añade un contenido experimental, formal, poético, filosófico, etc extra a la creación audiovisual en si, mediante la utilización de unos recursos técnicos, narrativos, estéticos, conceptuales, etc. y no meramente comunicativo, informativo.Se podría hablar también de Videocreación o Creación Audiovisual, sin intentar entrar en controversia, simplemente por subrayar su creatividad o por que se dirige principalmente a los dos sentidos de la vista y del oído, pero subrayando que siempre tiene por parte del autor una idea artística que lo sustenta. Al parecer el termino Videoarte, se adoptó poco después de su surgimiento en Alemania,a principios de los sesenta. Aunque al principio simplemente se hablaba de video-tapes, poco después se empezó a hablar de video-esculturas,video-performances o de autorretratos videográficos.Aquí también se habló de Videoarte, adoptándolo del termino Video-Art, pero no convencidamente y se abandonó poco a poco por controvertido y se tendió a ampliarlo al término videocreación o vídeo de creación. Juan Crego por ejemplo afirmaba en un catálogo que creía mas conveniente llamar Video sin más al igual que a la Pintura no se le llama pintura-arte,etc.Posteriormente, numerosos estudios que han revisado la evolución de este medio vuelven a ese término como término genérico mas apropiado".

Las primeras obras de videoarte constaban de un circuito cerrado de televisión en el que la gente podía verse a si misma en varios monitores. Era un hito que una persona de a pie pudiera verse dentro del marco televisivo, por aquellos años reservado para una selecta élite. En la actualidad, el videoarte se ha adaptado a la era digital e incorpora todas las nuevas técnicas que podemos encontrar en cualquier película comercial (infografía, animación, iluminación, cámaras...), pero las tratan de una manera y con un fin completamente distintos, por lo que el resultado es diametralmente opuesto a los contenidos audiovisuales a los que estamos acostumbrados.
El videoarte es la forma de expresión más moderna y puede que cueste comprenderla, pero si nos esforzamos, podemos captar su belleza.

Fuentes: